La Basílica de San Marcos, el espectacular templo de Venecia

· 19 septiembre, 2013

Venecia es una ciudad hermosa, llegando a ser para muchos una de las ciudades más bonitas de Italia. La ciudad se compone de 120 islas en total, las cuales se encuentran unidas mediante puentes, por tal razón desde su inicio ha sufrido varias inundaciones, principalmente en la época de otoño e invierno.

Una de las principales razones por la cual es uno de los lugares más visitados de Italia es por su esencia mágica, destacándola como una ciudad única en el mundo y totalmente diferente a todas las que conocemos; es un sitio con un aire fantástico y un espíritu único que logra enamorar a todo el que la visite.

Entre los lugares más importantes de Venecia se encuentra la Basílica de San Marcos, un templo religioso con bastante antigüedad. La Basílica se encuentra ubicada en la Plaza de San Marcos, el alma y centro de la vida pública y religiosa de la ciudad.

Historia de la Basílica de San Marcos

Cupulas

La Basílica de San Marcos, que al inicio pretendía ser una prolongación del Palacio Ducal, se comenzó a construir en el año 828 con el principal objetivo de albergar el cuerpo de San Marcos, el cual había sido traído desde Alejandría. A pesar de todo, la obra actual pertenece al siglo XI; esto se debe principalmente al paso del tiempo, haciéndola víctima de diferentes alteraciones y cambios que la han moldeado hasta convertirla en el lugar que es actualmente,

La Basílica actual logró convertirse en la catedral de la ciudad a inicios del siglo XIX, exactamente en el año 1807. En la actualidad tiene más de cuatro mil metros cuadrados de mosaicos.

Entrando en la Basílica

El interior de la Basílica tiene un color dorado característico que la hace ver mucho más maravillosa, además de poseer varios mosaicos, los cuales en su mayoría son pertenecientes a la cúpula de la Ascensión, estos datan del siglo XIII y hacen clara referencia al Nuevo Testamento. Asimismo, los mosaicos del atrio detallan varias escenas del Antiguo Testamento.

Bajo el altar, el cual se encuentra sostenido por cuatro columnas de mármol y alabastro, se encuentra el cuerpo de San Marcos. Sin embargo, aunque la entrada a la Basílica de San Marcos es totalmente gratuita, en ciertas partes se hace necesario adquirir la entrada con la cual se puede acceder al Museo, el Tesoro y la Pala de Oro.

El Museo de la Basílica de San Marcos

El museo de la Basílica de San Marcos es la visita que cuenta con la mayor importancia. Acá se van a poder observar los mosaicos de la catedral con un mayor detalle; además, lo más interesante, es que se pueden ver las esculturas originales de los Caballos de San Marcos. 

Estos caballos hechos en bronce y bañados en oro estaban en el hipódromo de Constantinopla. Se lograron obtener como un botín tras la cuarta cruzada.

El Tesoro y la Pala de Oro

El tesoro que se encuentra en la catedral es un tesoro del período bizantino, el cual tiene varias piezas de oro y plata, las cuales fueron saqueadas en la cuarta cruzada a Constantinopla.

Por otra parte se encuentra la Pala de Oro, una completa y espectacular obra de orfebrería bizantina que cuenta con innumerables piedras preciosas.

Imágenes cortesía de José Manuel Azcona, MANUEL ZALDÍVAR, Laura, EDUARDO SENTCHORDI.