3 ciudades de Irlanda del Norte y sus íconos

· 16 marzo, 2017

Las ciudades de Irlanda del Norte son sitios irresistibles, pues tienen una combinación idílica de paisajes encantadores, mucha historia en cada uno de sus rincones, una cultura muy interesante y un pasado un tanto revuelto que le dan un toque de aventura. Vamos a recorrer 3 de estos lugares y sus iconos, seguro te encantarán. ¡Disfrútalos!

Las bellas ciudades de Irlanda del Norte

Autor: Alain Rouiller

Si estás en el Reino Unido por cuestiones de trabajo, porque vives ahí o porque simplemente estás planeado unas vacaciones inolvidables desde cualquier parte del planeta, las ciudades de Irlanda del Norte son destinos perfectos para satisfacer tus deseos.

Sus ambientes tranquilos y relajados, por un lado, sus ciudades movidas, alegres y fiesteras, por el otro lado, los maravillosos vestigios de su pasado y panoramas que parecen irreales, te dejarán recuerdos imborrables.

Disfrutemos algunos de los íconos de estas ciudades como:

1. En Londonderry

Autor: Neil Thompson

Llamada cariñosamente por los locales como “Derry” es una de las ciudades de Irlanda del Norte más importantes y llenas de la historia de esta interesante nación.

El elemento más icónico de este destino son las murallas de la ciudad antigua, las que resulta todo un espectáculo que te remontarán al siglo XVII cuando los irlandeses se defendían de los ataques de los ingleses y escoceses.

Caminar por más de 1.5 kilómetros de muros de más de 6 metros de altura que circundan por completo la ciudad será una experiencia fantástica.

Ahí no te puedes perder:

  • Conocer las 4 puertas originales de entrada a la ciudad: la compuerta Bishop, Ferryquay Gate, Butcher y Shipquay. También existen 3 puertas agregadas después, la Magazine, la Castle y la New Gate.
  • Avistar los enormes cañones originales que aún se encuentran en sus lugares originales durante las batallas.

2. En Belfast

Autor: William Murphy

Belfast es otra de las ciudades de Irlanda del Norte que resultan imperdibles, pues tiene la viveza, la alegría, el ritmo y el ajetreo de una ciudad capital moderna.

Asimismo, su deliciosa gastronomía, su afición por los bares elegantes con música en vivo y sus pubs al mejor estilo irlandés no te dejarán descansar ni un minuto.

Sin embargo, Belfast es famosa por ser la cuna donde se fabricó el tristemente célebre transatlántico “Titanic”.

Para conocer cómo se hizo esta colosal embarcación, su historia, su astillero, el ingenio usado, la tecnología de punta empleada y el desarrollo de la tragedia de su viaje inaugural, no te puedes perder visitar el “Titanic Belfast”, un museo dedicado al que en su tiempo fue la nave de pasajeros más destacada.

Aquí podrás admirar más de 100 años de historia, todo contenido está situado en un edificio espectacular inspirado en el cristal, los icebergs, las estrellas y la proa, los protagonistas de su único viaje.

Sus muros tienen 27 metros (la misma altura del Titanic) y con una capacidad para 3.547 visitantes, la misma cantidad de personas que podía llevar esta embarcación. ¡Será una experiencia asombrosa!

3. En Bushmills

Autor: Yves Cosentino

Bushmills está considerada como una de las ciudades de Irlanda del Norte más hermosas, pues está llena de hermosos acantilados, verdes valles y castillos centenarios que fueron testigos de las batallas libradas en este territorio.

Sin embargo, lo que hace famosa a este lugar es su antigua tradición de destilería, ya que aquí se produce whisky desde el siglo XVII.

La compañía más antigua del mundo, nacida en esta región, es la “Bushmills Old Distillery Company”, cuyos orígenes se remontan al año 1608, cuando el Rey James I de Inglaterra otorgó al terrateniente de la zona la primera licencia para destilar.

Después de más de 400 años los turistas se desviven por conocer sus destilerías y disfrutar de los sabores y aromas de sus productos. Para esto, puedes anotarte en un tour guiado por la sala de barricas, las salas de degustaciones y los cuartos de procesos, además de darle una probada a toda su gama. ¡Una experiencia deliciosa!

Imágenes cortesía de: William Murphy, Alain Rouiller, Neil Thompson y Yves Cosentino.