La isla de Zanzíbar: pura África en el Índico

· 23 agosto, 2013

La isla de Zanzíbar es una isla de playas paradisíacas en un mar trasparente. Pero es mucho más. Su historia la convierte en una isla legendaria de mercaderes de especias y traficantes de esclavos. Su vida, de pueblos pesqueros y plantaciones, nos permiten asomarnos un poco a África.

Situando la isla de Zanzíbar

Esta idílica isla está situada a pocos kilómetros de las costas de Tanzania, perteneciendo a este país, aunque conservando buena parte de su independencia. En realidad se trata de un pequeño conjunto de islas. La mayor, Unguja, es la que se conoce como Zanzíbar, ocupando más o menos la mitad de extensión de Mallorca.

Para llegar, lo usual es hacer escala en los aeropuertos de Nairobi en Kenia o Dar es Salaam en Tanzania. Suele ser muy frecuente que Zanzíbar se convierta en el fantástico punto final de un safari por el Masai Mara, el Selous o alguna otra reserva del continenete africano.

Historia condensada

A pesar de su pequeña extensión, Zanzíbar jugó un papel sustancial en la historia africana de los siglos XVIII y XIX. Su clima la convirtió en la Isla de las Especias, enriqueciendo a mercaderes y comerciantes y atrayendo a multitud de personas. De ahí, se pasó a algo más terrible: la isla fue triste embarcadero de personas capturadas como esclavos. De hecho su nombre procede de Zangi-bar: costa de los negros.

Pero también fue punto de partida de legendarias expediciones al continente, Livingstone y Stanley partieron de su puerto. Y ya en épocas más recientes, músicos como el legendario Freddie Mercury y Tracy Chapman, tienen en Zanzíbar su isla de origen. Todo este mar de historia ha ido confluyendo en la placidez actual, marcada por una cultura swahili rica en tradiciones, artesanía y calma. Esperemos que los actuales tiempos convulsos no la alteren.

Playas de Zanzíbar

Más de treinta increíbles playas de fina arena blanca y de trasparentes aguas de todos los tonos posibles de azul turquesa esperan en Zanzíbar. Las playas del norte y del oeste son las que disfrutan de aguas más tranquilas. En ellas destaca la playa de Nungwi, de baño perfecto. A lo largo de esta costa es fácil encontrar alojamiento en los hotelitos escondidos entre la vegetación a pie de playa. En el sur y este predominan los resorts, algunos de gran lujo. Las playas, aunque sin perder belleza, no son tan destacables. Como curiosidad, en la de Kisimbazi, en la punta sur, se puede nadar con delfines en salidas en barco.

El buceo es una actividad muy practicada. Pero incluso haciendo snorkel es posible ver el deslumbrante fondo marino de la costa, especialmente bello en el arrecife de Mnemba. La llegada de los pescadores en las playas al amanecer en los típicos dhow, que son pequeñas embarcaciones con vela, ofrecen imágenes auténticas de vida.

Stone Town

Zanzíbar City: buscando la Ciudad de Piedra

La Ciudad de Piedra, Stone Town, es el centro histórica de Zanzíbar City. Fue declarada en el año 2000 Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO por ser el epicentro de la cultura swahili y, por qué no decirlo, por el embrujo de sus callejuelas y su mestizaje.

Nunca fue Zanzíbar lugar anglosajón y eso se nota en el decadente aire portugués sazonado con oriente al que se suma a ese desprecio africano por el orden. Esta mezcla da lugar a un laberinto de callejuelas donde confluyen con arte las huellas africanas, indias y árabes, conformando la cultura swahili.

Destacan las robustas puertas de madera labradas, herencia de artesanos llegados con el sultanato de Omán. Eran las casonas de los mercaderes y en ellas se aprecian adornos que delatan la vida de sus antiguos propietarios.

Los niños ¡cuántos! que corren por doquier, la humedad y el salitre, el animado mercado, los artesanos. Todo es vida.

Imágenes cortesía de Giorgio Montersino y Murkas.