Protégete de los gastos compulsivos

· 10 marzo, 2014

Al salir de viaje encontraras que cada vez es más habitual, aún en lugares recónditos y exóticos, la presencia de espacios habilitados para ir de compras. Las grandes ciudades del mundo y los pequeños poblados tienen múltiples opciones. Ofrecen la oportunidad para disfrutar de atractivos centros comerciales y de tiendas, muy bien dispuestas, con productos para todos los gustos y de todos los precios.

Allí siempre encontrarás las que parecen tener muy buenos precios,  tentadoras ofertas acompañadas de atrayentes publicidades que te invitan a adquirir ese objeto, tan deseado…

Cuida tu dinero

El problema surge cuando al salir de la tienda llevas  artículos o productos que solo compraste por un impulso momentáneo. Acabas de adquirir algo que nunca vas a usar. Objetos que, lo sabes por experiencia, son inútiles, innecesarios y están de más. Aún así, no resististe la tentación de comprarlos.

Puedes evitar que tu maleta se llene de uno o más artículos que resultan siendo puro estorbo.  Cosas que van a elevar el volumen de tu equipaje. Cosas por las que has pagado demasiado y que hacen saltar tú presupuesto  fuera de sus límites.

Una estrategia para comprar sin pagar más de la cuenta es ir a donde compran los lugareños y no a los sitios que han sido diseñados para exprimir al turista.

Las compras impulsivas arruinan cualquier presupuesto.
Las compras impulsivas arruinan cualquier presupuesto.

Ten cuidado. Piensa antes de actuar

Al planear tu viaje debes tener claro con cuánto dinero cuentas para tus compras, y cuáles son tus prioridades en cuanto a gastos. Es importante que procures llevar efectivo para tus compras, para que puedas estar dentro de los límites establecidos por ti mismo en tu presupuesto.

Recuerda que un viaje es una oportunidad para ir a lugares que se salen de lo habitual. Por eso puede ser muy gratificante hacer recorridos por cuenta propia, pasear por calles, avenidas, centros históricos, espacios para conversar, observar de manera tranquila y para descansar.

Caminar es un gran ejercicio y puedes observar con detalle los lugares que visitas. Recorrer parques, plazas, pequeños restaurantes, cafés acogedores, bares especiales, inolvidables galerías y otros espacios dedicados al esparcimiento, al arte y al conocimiento. Esto puede ser muy divertido y te puede ofrecer inolvidables experiencias.

El sentido de un viaje

Los viajes son oportunidades para compartir con tu familia, para conocer mejor a tus seres queridos y para expresar afecto. Mucho afecto, sin tener que recurrir a la rutina del comprar, comprar y comprar…

Además durante la época de vacaciones puedes probar que eres capaz de dejar de fumar y de consumir alcohol en exceso. Al lograrlo mejoras tu estado de salud, gratificas tu autoestima y gastas menos dinero.

El encuentro con otras culturas y dentro de situaciones que se salen de lo habitual, en términos de comidas, transportes, recorridos, alojamientos, puede ser bastante grato. Aprovecha entonces tu viaje para estrechar los vínculos con tu pareja, con tu familia o con tus amigos.

Recuerda que los abrazos son gratis.

Imágenes cortesía de HausOff_Diegoo y Biógrafo de Patatas.