Palacio de la Aljafería en Zaragoza, un lugar mágico

6 marzo, 2017

A orillas de los ríos Ebro, Huerva y Gállego y del Canal Imperial de Aragón, en el centro de un amplio valle se alza majestuosamente la ciudad de Zaragoza. Debido a su belleza y situación geográfica, Zaragoza es la quinta ciudad española con más turismo.

Hoy visitamos esta ciudad para conocer de cerca el que sin duda es el monumento más importante, el Palacio de la Aljafería. Un lugar fortificado construido para se la residencia de los reyes hudíes de Saraqusta y que refleja el esplendor del reino de taifa.

El Palacio de la Aljafería

Autor: Escarlati

La construcción de este palacio fue ordenada por Abú Ya´far Ahmad ibn Sulaymán al-Muqtadir Billah, conocido como Al-Muqtadir. El motivo fue para hacer honor a la época de esplendor y poder alcanzado por la Taifa de Zaragoza.

El Palacio de la Aljafería contiene en su interior numerosas estancias que corresponden a las distintas épocas históricas del monumento. Un ejemplo son el Salón Dorado, la Mezquita, el Oratorio o el Patio de Santa Isabel.

Pero lo que realmente deslumbra de este mágico lugar es todo su esplendor mudéjar, un tesoro declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Recorremos el Palacio de la Aljafería

La Torre del Trovador

La Torre del Trovador es la edificación más antigua del palacio y se trata de una torre defensiva de planta cuadrangular de cinco pisos. La función de este lugar es vigilar y defender el recinto fortificado.

Posteriormente, en la época de la conquista cristiana, siguió como torre del homenaje y más tarde se convirtió en prisión.

El Palacio Taifal

Autor: Escarlati

Este palacio islámico es de planta cuadrangular amurallado y rodeado de torreones semicirculares. Presenta una puerta de entrada con un arco de herradura, dando como resultado un aspecto similar a los castillos de los Omeyas en Siria o de Jordania.

En el interior podemos encontrar un patio con jardín llamado Patio de Santa Isabel, donde también se levantan pórticos y bellísimos salones. También por esta zona contemplaremos maravillados su preciosa mezquita y un pequeño oratorio.

Todo está magníficamente decorado en yesería, siendo una preciosa copia de las estancias islámicas del conjunto de Medina Azahara en Córdoba.

El Alcázar de los Reyes Católicos

Cuando en 1492 se dio la reconquista cristiana se construyó este alcázar para uso real. Este lugar consta de una escalera noble, un pasillo y un conjunto de salas llamadas de los pasos perdidos. En época de los Reyes Católicos se destinó a cárcel y sede de la Inquisición.

El Salón Dorado

Autor: FRANCIS RAHER

Este precioso salón poseía dos estancias que fueron alcobas privadas. Todo estaba magistralmente adornado con yeserías de atauriques y un zócalo de alabastro de dos metros y medio de altura. Además los suelos eran de mármol blanco, pero todo esto se perdió.

Los restos que quedan se han conservado en museos o se han utilizado para labores de reconstrucción del palacio.

Los techos de madera reproducían el firmamento y todo el salón era una imagen del cosmos, con símbolos del poder que sobre el universo celeste ejercía el monarca de Zaragoza. Sin lugar a dudas algo mágico.

Imágenes cortesía de FRANCIS RAHER y Escarlati.