La playa de cristal

· 16 enero, 2014

En Estados Unidos existe una playa muy especial. Se trata de Glass Beach o Playa de Cristal. Esta se encuentra en Mendocino, California, en la costa oeste de ese país. Actualmente es parte del Parque Estatal McKerricher.

Esta es una playa que en vez de arena tiene millones de pequeñas piezas de cristales multicolores. Esto se debe a que, hacia mediados del siglo XX, la zona donde ahora se encuentra la playa era un vertedero de basura donde se tiraban toda clase de objetos: desde vidrio hasta vehículos. Pero a finales de la década de los 60 el gobierno decidió cerrar el área para tales fines.

A partir de ese momento se comenzaron a realizar distintos programas para limpiar la zona, algo que el hombre no pudo lograr del todo. Debido al oleaje y la salinidad del agua de mar, los restos de basura que se encontraban ahí comenzaron a desintegrarse. Principalmente, los cristales y vidrios de botellas y frascos se erosionaron formando pequeñas piedras multicolores. Los cristales convirtieron a la playa en algo único, que llamó la atención de muchas personas. Es así que hoy en día la playa es un importante destino turístico para miles de personas que visitan California cada año.

Durante el día, el reflejo de la luz solar sobre los cristales llega a crea un efecto visual muy bello. Sin embargo, al ser una zona protegida, los visitantes no pueden llevarse ningún cristal ni tampoco nada en el mar. Por lo tanto, se puede decir que la Playa de Cristal es únicamente un sitio donde se puede pasear un buen momento, apreciando un fenómeno único hecho por la fuerza de la naturaleza. Asimismo, en el último lunes de mayo, que en Estados Unidos se conoce como el Día de los Caídos, se celebra en la playa un festival del cristal, donde los visitantes pueden comprar piezas o artesanías hechas con ese material.

playa de cristal

Gracias a que este lugar se encuentra dentro de un parque, la mejor recomendación es que al ir a la playa también se tomen algunos minutos para recorrer algunas zonas del parque. Cuando la marea baja incluso se pueden observar pequeñas lagunas que, al subir la marea, desaparecen. Por supuesto, en todo el parque puedes disfrutar de las bellezas naturales y practicar un poco de senderismo. Lo mejor es visitar la zona durante la primavera o el verano, que son las épocas con mejor clima.

Debido a sus características, no existen paseos turísticos organizados en la zona. Por lo tanto, se tiene que ir ahí por su propia cuenta. Para hacerlo es preferible ir en auto, el cual se puede rentar sin ningún problema en muchas empresas. Recuerda que el transporte público no suele llegar a estos sitios, por lo que pensar en él no es una muy buena idea. Por su parte, toda esa región de California es muy popular por sus viñedos y bodegas vinícolas, por lo que encontrar alojamiento no es complicado. Sin embargo, como en cualquier otro caso, es mejor programar tu viaje y reservar algún hotel, ya que en ciertas temporadas la cantidad de turistas es alta.

Imágenes cortesía de Makuahine Pa’i Ki’i y Lee & Chantelle McArthur.