La ciudad de Lucca, un tesoro cultural

· 25 octubre, 2013

Lucca, un tesoro cultural que invita al viajero a olvidarse de las prisas del mundo y dedicarse a gozar de su arte, de su aire tranquilo, donde el vehículo más común que nos encontramos es la bicicleta, para recorrer sus estrechas calles, sus templos románicos y palacios.

Lucca es una pequeña ciudad silenciosa y amurallada, muy activa turísticamente ubicada en La Toscana y  a poca distancia de la famosa ciudad de Pisa y del mar Mediterráneo.

Lucca está situada en el centro-norte de Italia, sobre el río Serchio y próxima al mar Tirreno. Cuenta en la actualidad con unos 86.000 habitantes.

Históricamente ha sido una ciudad de alto rango aristocrático, donde han nacido grandes compositores de la música clásica como Giacomo Puccini – autor de la famosa opera Tosca – y Luigi Boccherini.

Con un patrimonio monumental excepcional, Lucca tiene una ubicación con abundante naturaleza de bosques, ríos y montañas, así como la cercanía del mar, lo que crea un amplio abanico de posibilidades para personas de muy diferentes intereses la utilicen como centro neurálgico de sus actividades.

Sitios de interés de la ciudad de Lucca

En Lucca repartidos por toda la ciudad nos encontramos con un sin fin de iglesias con campanarios y palacios propias del románico e influencia pisana. Pero los más importantes para visitar son las siguientes:

– Catedral de San Martín

Del siglo XI, básicamente románico, reluce imponente, con una fallada de mármol blanco donde sobresalen los tres pisos de galerías repletos de columnillas y arcos de medio punto. A la derecha, insertado en la misma se puede admirar un campanario del siglo XIII. Su interior es gótico y entre sus elementos románicos podemos observar una estatua del Santo Martín partiendo su capa para compartirla con un mendigo.

Encontramos en ella una imagen de un Cristo en madera llamada el Volto Santo, que según cuenta la leyenda fue el mismo Nicodemo el autor del rostro de Jesús que la esculpió tras su entierro. Un Obispo italiano sería el que la traería de Tierra Santa. Lo cierto es que difiere mucho al estilo occidental de Cristos tallados.

– San Michele in Foro

La plaza de San Miguel situada en un antiguo foro romano, es la joya de esta ciudad Toscana, con una fachada elegante y esbelta, se eleva majestuosa con sus arcos de medio punto y pinturas ornamentales propias del románico pisano. Aquí encontramos en su pináculo con San Miguel luchando contra el dragón y unos ángeles que le rodean.

– San Frediano

Levantada sobre una basílica siendo románica del siglo XII. Destacan su mosaico de estilo bizantino del siglo XIII, Sus capiteles procedentes del anfiteatro romano y su pila bautismal con relatos sobre la vida de Moisés.

– El anfiteatro

Destruido por las invasiones bárbaras y construcciones cristianas. Se conserva la estructura oval que ahora lo ocupan viviendas.

Gastronomía

Fundamentados en la cocina campesina, la carne acompañada de la polenta, verduras y farro no puede faltar en la mesa Toscana.

Embutidos locales y panzanella, un pan condimentado con tomate y cebolla, la Garmugia o sopa primaveral con habas, alcachofas y guisantes, así como los postres elaborados con castañas y harina de castañas es un clásico de la región.

Entre los productos típicos están el queso pecorino los tartufos blanco y negro, la miel, el aceite de lucchesia.

Imágenes cortesía de art, r12a, trenty y twiga.