Estambul, o un viaje a otro mundo

· 13 marzo, 2014

Es una de las ciudades más visitadas del mundo y un verdadero baluarte de la historia universal. En el pasado fue capital de los imperios Romano, Bizantino y Otomano. Era prácticamente el centro del mundo y en la actualidad sigue siendo un punto de encuentro de tiempos y culturas.

Estambul está localizada entre el Mar de Mármara y el Mar Negro, justo en la intersección entre dos continentes: Europa y Asia. Por eso es inclasificable. Tiene paisajes naturales incomparables, especialmente el Cuerno de Oro y el Bósforo. En la ciudad conviven el pasado y el presente, por eso al tiempo que es un magnífico centro para la diversión, también constituye un importante enclave para la cultura.

Algo de historia

Estambul es la ciudad más grande de Turquía y una de las más pobladas de Europa. Tiene 15 millones de habitantes en la actualidad. La mayoría de ellos son musulmanes, aunque también hay minorías cristianas y judías.

Fue fundada en el año 667 a. de C. y recibió el nombre de “Bizancio” hasta el año 330. Después fue anexada al Imperio Romano y Constantino El Grande le dio el nombre de Constantinopla. Así la convirtió en la capital de Roma en oriente. Su posición estratégica le valió varias destrucciones y reedificaciones a lo largo de los siglos.

Fue conquistada por los turcos y en 1453 comenzó a formar parte del Imperio Otomano. En 1923, después de haberse configurado la República de Turquía, adoptó el nombre de “Istanbul”.

Estambul es una ciudad muy populosa.
Estambul es una ciudad muy populosa.

Sitios de interés

Aunque la ciudad está llena de lugares interesantes, hay algunos que no puedes dejar de visitar. Dentro de los monumentos antiguos se destaca la Iglesia de Santa Sofía, que es la más emblemática de la ciudad. En un comienzo fue “la iglesia del Papa”, pero después fue transformada en mezquita.

Otras edificaciones históricas son la Mezquita Azul, el Palacio Topkapi, la Cisterna Basílica, la Torre Gálata y la Iglesia de San Salvador en Chora. Todas ellas son un verdadero encuentro con lo más clásico del arte bizantino y de todos los tiempos.

Estambul también tiene varios atractivos naturales que vale la pena conocer. Comenzando por el Parque Gülhane, el más antiguo de la ciudad y un oasis en el centro histórico de esta metrópoli. Si buscas algo más intenso, nada mejor que tomar uno de los cruceros que se hacen por el Bósforo; durante el recorrido puedes divisar varios palacios y apreciar a Estambul desde una perspectiva diferente.

Consejos prácticos

La ciudad tiene un buen transporte público, compuesto por tranvía, metro, autobuses, funicular, barco y taxis. Los dos primeros son los más eficientes. Los autobuses, en cambio, a pesar de que son el medio más barato, tienen una estructura compleja que puede ser difícil de entender. Los taxis tienen conductores un poco alocados y no son infrecuentes los casos de cobro excesivo para los turistas.

Como en tantas otras ciudades, el alojamiento es más costoso en los hoteles cercanos al centro histórico. Lo que sí suele tener un precio favorable es la comida. Hay cientos de restaurantes y sitios de comida al aire libre, en donde puedes disfrutar de la amplia gastronomía turca. El “kebab” (una especie de carne asada) en todas sus presentaciones, es el plato más popular y típico de la ciudad.

Imágenes cortesía de Guillén Pérez y Victoria Calligo y Solivella.