El hotel más lujoso del mundo

· 30 marzo, 2014

No podía ser de otra manera. El hotel más lujoso del mundo está ubicado en los Emiratos Árabes Unidos, tierra de petróleo, de grandes jeques y fortunas impensables. Se llama Burj Al Arab, o “Torre de Arabia” y se localiza cerca a Dubái, en una isla artificial, a 270 metros del Golfo Pérsico. Aunque se dice  que es el único hotel del mundo catalogado con 7 estrellas, en realidad es una estrategia de marketing. Oficialmente es de 5 estrellas de lujo.

También es el edificio más alto del mundo utilizado como un hotel. Tiene en total 321 metros de altura y cuenta con 220 habitaciones tipo suite, que siempre son ocupadas por los más ricos y poderosos del planeta. Una noche en este hotel puede costar entre 2.500 y 40 mil dólares, dependiendo de las características de la suite elegida.

¿Por qué es el hotel más lujoso del mundo?

El Burj Al Arab tiene características que lo hacen único en el mundo. El hotel tiene la forma de una vela de barco, con una fachada que está cubierta por dos capas de teflón. Se construyó sobre una isla artificial y su estructura sobresale apenas 7,5 sobre el nivel del mar, pues quería darse la impresión de que estaba flotando en el océano.

Hay 202 suites dobles, con segunda planta. La más pequeña tiene 169 metros cuadrados y la más grande, 780. Cada suite tiene columnas de colores, terciopelos, mármoles, oro y piedras preciosas. También incluyen lo último en tecnología con inmensos televisores, potentes aparatos de sonido y computadoras de última generación. Todos los huéspedes tienen a su servicio un Roll Royce de lujo.

La suite real tiene además una sala de cine privada, camas giratorias, varios jacuzzis, ascensor privado, 27 teléfonos y un helipuerto propio.

Las ostentosas habitaciones del hotel.
Las ostentosas habitaciones del hotel.

Tanto las habitaciones como los pasillos están elaborados en mármol de macael y pan de oro. En Burj Al Arab todo lo que brilla sí es oro y muchas veces va acompañado con esmeraldas, topacios, rubíes y zafiros.

El hotel cuenta con nueve restaurantes, pero son dos de ellos los que causan verdadero impacto. El Al Mahara está ubicado por debajo del mar, de modo que a través de sus grandes ventanales es posible observar la vida submarina. El Al Muntaha está ubicado a 200 metros de altura y desde allí se obtiene una espectacular panorámica de Dubái. En los dos restaurantes el postre se sirve con un curioso aditamento: una lámina de oro comestible.

Otros datos de interés

El diseño del hotel estuvo a cargo de importantes arquitectos ingleses, encabezados por Tom Wright quien no ahorró esfuerzos para que el hotel se convirtiera en un ícono mundial del lujo. La construcción comenzó en 1994 y terminó en 1999. Primero se hizo la isla artificial en forma de triángulo y luego se edificó la estructura del hotel.

La entrada tiene una forma muy singular, de modo que parece el ingreso a una nave espacial. En el interior hay elementos alusivos a los cuatro elementos de la naturaleza: agua (acuarios y fuentes), fuego (espectáculos), aire (vapor generado en las fuentes) y tierra (mármoles y piedras preciosas). El diseño interior corrió por cuenta de Khuan Chew, una diseñadora china de enorme prestigio.

En el hotel trabajan personas de 80 países, que se esmeran por atender a todos los huéspedes en su idioma natal.

Imágenes cortesía de Alberto-g-rovi y Bgabel.