Cómo ahorrar en un viaje a Europa

· 17 marzo, 2014

Si viajas desde un país emergente, un paseo por Europa puede representar para tÍ una verdadera fortuna. El cambio de moneda y el poder adquisitivo de buena parte de los países europeos, pueden complicar tus finanzas. Especialmente si visitas algún destino de primera línea como París o Londres. Y seguro los visitarás si ya estás allí.

Hay algunas recomendaciones que te pueden ayudar para no pagar más de lo necesario. Aquí te lo contamos.

Transporte

Una vez en Europa, la forma más barata de viajar dentro del continente es en autobús. Eurolines es una compañía que ofrece rutas a poco más de 500 destinos. Y tiene precios excelentes. No olvides que viajar por vía terrestre es también una magnífica oportunidad para empaparte de la atmósfera local y tener contacto con destinos intermedios.

Si de todos modos quieres viajar en avión, averigua por las aerolíneas “low cost”. Puedes encontrar ofertas verdaderamente increíbles. Boletos desde 20 dólares  o menos inclusive. Para aprovechar mejor esta opción debes tener en cuenta dos aspectos. Lo primero es que si realizas tu reservación con tiempo, habrá mayores posibilidades de obtener mejor precio. Lo segundo es que el número y el peso del equipaje pueden encarecer la tarifa hasta un punto en que no signifique ningún ahorro para ti. Mejor viaja ligero de equipaje.

Finalmente, otra extraordinaria alternativa para transportarte son los trenes. En Eurail encuentras billetes desde 50 dólares para viajar entre un país y otro. Los vehículos son muy cómodos y rápidos.

Hay varias maneras de ahorrar tu dinero en Europa.
Hay varias maneras de ahorrar tu dinero en Europa.

Alojamiento

En las ciudades de Europa, como en casi todas partes, los hoteles ubicados en el centro son más costosos. Lo mismo ocurre con aquellos que se localizan en las proximidades de las grandes atracciones turísticas. Por eso es recomendable que busques hoteles relativamente alejados de esos sitios. La variación de la tarifa es considerable.

Los hoteles en los que se comparte el baño suelen ser muy económicos. A primera vista puede parecerte desagradable, pero en realidad no es nada del otro mundo. Igual que cuando estás en casa de un amigo o incluso en tu lugar de trabajo. De hecho, hay hoteles pequeños en los que apenas tendrás que compartir el sanitario con una o dos habitaciones más.

Si tu estadía va a ser larga es preferible que alquiles un departamento. Finalmente te saldrá mucho más barato que pagar un hotel. También tendrás un importante ahorro en comida, porque podrás cocinar tus propios alimentos.

Movilización

No le temas a movilizarte en trasporte público. Por un lado, eso te permitirá adentrarte realmente en el espíritu de la ciudad y conocerla desde la realidad que generalmente no se le presenta al turista tan fácilmente. Por otro lado, ahorrarás una importante cantidad de dinero. Andar todo el tiempo en taxi, en una ciudad europea, puede ser glamoroso pero también altamente antieconómico.

Casi todas las ciudades europeas tienen un transporte público eficiente, rápido y seguro. También económico. Claro, hay algunas excepciones. En Londres o Zurich no hay un gran ahorro. Aun así, puedes adquirir tarjetas especiales como la “Oyster Card”, en Londres, que te permiten mantener control sobre los gastos y ofrecen algunos descuentos especiales.

En la misma Londres, en París y en Barcelona, entre otras, la bicicleta es una estupenda alternativa.

Imágenes cortesía de Aleix Cortés y Eric Caballero.