Viaje a Tallin, Estonia: arquitectura colorida y gastronomía suculenta

· 16 julio, 2013

Tallin, Estonia, es una ciudad multicolor y pintoresca que encanta a todo aquel turista que llega a admirar su paisaje urbano y su vida cultural. En esta ciudad a orillas del mar Báltico el visitante encontrará agraciadas torres, elegantes palacios y plazas, y un distrito histórico único por su encanto, catalogado como Patrimonio Mundial por la Unesco. Veamos más detalladamente lo que puedes encontrar en un viaje a Tallin.

Tallin es la capital de Estonia, una urbe de poco menos de 430 mil habitantes ubicada al norte del país, como se mencionó arriba, a orillas del mar Báltico y a 80 km al sur de Helsinki. Además del transporte en ferry, hay un continuo transporte en helicóptero entre Tallin y Helsinki que tarda menos de 20 minutos. Por presentar un clima continental y por esta ubicada a 59° de latitud norte, los inviernos en esta ciudad pueden ser bastante fríos, por lo cual se recomienda visitar este hermoso destino en el verano.

Lugares para visitar

La iglesia de San Olaf. Se trata de una bella y vieja iglesia medieval, que de acuerdo a algunas fuentes data originalmente del siglo XII, aunque su aspecto actual se debe en mucho a las remodelaciones que recibió en el siglo XIV. Está dedicada a Olaf II de Noruega, quien después llegó ser conocido como San Olaf. Un dato curioso es que esta iglesia fue el edificio más alto del mundo entre 1549 y 1625.

El palacio Kadriorg. Este espectacular palacio de estilo barroco fue edificado para la reina Catalina I de Rusia por parte de Pedro El Grande. Actualmente, el sitio alberga el Museo de Arte Kadriorg, una institución dedicada a exhibir principalmente obras de arte de la Edad Moderna. Los jardines del palacio son sumamente populares por su admirable diseño y belleza.

La catedral Alexander Nevsky. Esta bella catedral ortodoxa se localiza en el centro de la ciudad y fue construida entre 1894 y 1900. Esta edificación es un claro ejemplo de la influencia que ha ejercido Rusia en Estonia, pues no sólo el estilo es de inspiración rusa, sino que la catedral fue edificada durante la era en que Estonia era parte del Imperio ruso.

Recreación y diversión

Visitar la playa y marina de Pirita. Durante el verano, las playas cercanas a Tallin se vuelven sitios muy populares entre locales y turistas. Una de estas playas es la que está a un lado de la marina y puerto de Pirita, donde se realizaron las competencias de navegación en los Juegos Olímpicos Moscú 1980. La playa es amplia y arenosa, y el sitio se localiza al noreste del centro de Tallin.

Probar la gastronomía de Estonia. En la ciudad abundan los restaurantes y bares que pueden ofrecer una buena muestra de la comida de Estonia, que se destaca por ingredientes populares como la carne, las patatas, el pescado; y por bebidas como la cerveza y la vodka.

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Como puedes ver, viajar Tallin en el verano es una gran oportunidad para comer bien, relajarse en la playa y admirar monumentos de impresionante belleza.

Imágenes cortesía de Bpa y dalbera, en ese orden.