Un viaje en el tiempo: los túneles subterráneos de Tallín, capital de Estonia

· 9 junio, 2013

Ahora es posible realizar un viaje a las entrañas de la ciudad de Tallín a través de túneles construidos en el siglo XVII, y que recientemente han sido restaurados y abiertos para la visita del público.

El origen de los túneles

La historia de estos túneles comienza en el año 1670, cuando los entonces gobernantes suecos de Estonia ordenaron la construcción de esta red secreta de corredores subterráneos que cumplían la función de pasadizos para la comunicación rápida y segura a través de la ciudad. Estos pasadizos permitían que las tropas y las armas estuvieran en cualquiera parte de Tallín en un breve tiempo.

Entonces, los túneles fueron utilizados con esta finalidad de defensa de la ciudad durante un corto período de tiempo, y luego abandonados.

Desde el siglo XVIII, durante muchos años, los túneles fueron quedaron abandonados pero no olvidados, ya que sus entradas eran visibles, pero pocos se atrevían a entrar en esos pasadizos oscuros, húmedos y poblados de ratas.

Su uso como refugios antibombas

Pero en el siglo XX los túneles volvieron a ser usados. Ante la inminencia de la Segunda Guerra Mundial, el gobierno de Estonia hizo que fueran acondicionados para ser usados como refugios antibombas.

Durante el transcurso de la Segunda Guerra las tropas soviéticas ocuparon Estonia en 1940. Pero al poco tiempo los alemanes se hicieron con el control de la ciudad, y entonces los soviéticos comenzaron a bombardear Tallín, por lo que los habitantes de la ciudad encontraron refugio en estos túneles.

Los túneles en la era soviética

Pasada la Segunda Guerra, Estonia permaneció bajo el control de la URSS.  Durante ese tiempo los túneles fueron acondicionados otra vez como refugio antibombas, pero esta vez con vistas a un posible ataque nuclear estadounidense. De esa época quedan vestigios, los visitantes pueden observar equipos de radio, máquinas de circulación del aire y trajes para protegerse de la radiación nuclear.

Luego de un tiempo los soviéticos abandonaron también los túneles al darse cuenta que poco defensa podrían brindar túneles construidos en 1670 ante un ataque nuclear directo.  Una vez más los túneles subterráneos volvieron a ser hogar para las ratas y las arañas.

Sin embargo, durante la década de los 80 los grupos punk comenzaron a frecuentarlos, ya que este movimiento era totalmente ilegal en la Unión Soviética. Los punkies debían ocultarse de la policía, que los acosaba y arrestaba a menudo en la calle, pero no se atrevía a perseguirlos en el interior de los túneles.

A continuación pueden ver un vídeo con imágenes de los túneles.

Con la caída de la URSS llegó la independencia de Estonia en 1991, los punkies dejaron de ser perseguidos y pudieron salir a la luz, por lo que los túneles ya no eran un refugio necesario. En esa época la economía de Estonia estaba pasando por un muy mal momento y los túneles pasaron a ser el lugar de refugio para personas sin hogar.

Los túneles reconvertidos en atracción turística

Todo esto sucedió hasta que poco tiempo atrás, los pasadizos subterráneos fueron restaurados y abiertos como un sitio turístico.

Tallín

Estonia, y su capital, Tallín, es uno de esos destinos turísticos de Europa del Este que comienzan a ser descubiertos por el gran público, sin embargo, se trata de una ciudad con una historia que se remonta a muchos siglos atrás.

Estos túneles lo atestiguan y son una manera diferente de conocer la capital de la República de Estonia, o al menos son un paseo diferente y a tener en cuenta por al casco antiguo de esta hermosa ciudad.

Imágenes cortesía de jurvetson y rlanvin.