Nos vamos a Moscú, comencemos por La Plaza Roja

· 10 mayo, 2013

Rusia es un país que es casi un continente, y Moscú, una ciudad con innumerables atractivos. Comencemos hablando de La Plaza Roja, uno de sus sitios más emblemáticos, donde se han sucedido acontecimientos históricos sumamente importantes.

Rusia

Rusia fue hasta hace un par de décadas el núcleo de la Unión Soviética, y ese recuerdo todavía está muy fresco para muchos. Durante las décadas de la  Guerra Fría viajar a Moscú no era algo sencillo, por lo que todavía hoy esa ciudad sigue sonando como un destino algo exótico.

Además, cuando hablábamos de The Shard, el edificio más alto existente en Europa,  ya mencionamos el debate sobre si Rusia pertenece a Europa o a (la siempre algo misteriosa) Asia. La mayoría de los entendidos están de acuerdo en que parte del territorio ruso pertenece a Asia y parte a Europa, y la frontera – bastante difusa – está marcada por el río Ural. Por lo tanto, por  más lejana que se encuentre, Moscú es una ciudad europea, con todo lo que ello significa.

La plaza Roja de Moscú

Considerada una de las más grandes del mundo, La Plaza Roja posee 695 metros de largo por 130 de ancho, lo que da un total de 70.000 m² de superficie. Una vez en Moscú es inevitable no pasar por este lugar donde se han sucedido acontecimientos históricos tan relevantes.

En el entorno de la famosa plaza se encuentran construcciones tan importantes como la Catedral San Basilio, la Torre del Salvador, el Kremlin, el mausoleo de Lenin y la tumba de Stalin.

Catedral de San Basilio

Catedral de San Basilio
Catedral de San Basilio

La Catedral está ubicada en la parte sur de la Plaza, se caracteriza por su colorido exótico  y sus cúpulas en forma de turbantes, y puede considerarse el gran símbolo de esta plaza. Su construcción comenzó en 1555 y finalizó en 1578, y su historia es bastante tenebrosa, de hecho, Iván el Terrible, quien ordenó el levantamiento de este templo, también ordenó que los arquitectos que construyeron la Catedral fueran cegados para impedir así que pudieran construir un edificio similar.

El Kremlin

El Kremlin comenzó a construirse en el siglo XVI bajo el reinado del zar Iván III el Grande, como un conjunto de  templos y catedrales. Hoy, del Kremlin, la sede del gobierno ruso, se destaca a la vista por las 19 torres ubicadas en sus murallas. Entre ellas, La Torre del Salvador es considerada la más hermosa, y posee un  reloj que, según los moscovitas, “marca los latidos de Rusia”.

Como dijimos, El Kremlin de hoy es un conjunto de edificios administrativos y religiosos con varios museos, ubicado a un lado de La Plaza Roja y rodeado por una muralla que incluye varias torres. Desde la época de la Unión Soviética, su nombre es sinónimo del gobierno de Rusia, de la misma forma que la Casa Blanca es sinónimo del gobierno norteamericano, y sin duda de allí proviene el interés que despierta en los turistas visitar este lugar. En este complejo de edificios se pueden visitar también La Armería y el Arsenal del Kremlin.

Mausoleo de Lenin en La Plaza Roja

Además, en La Plaza Roja existen otras muy importantes y controversiales construcciones de gran interés turístico, como son el mausoleo de Lenin (en el centro de la Plaza Roja) y la tumba de Stalin. Dos figuras claves en la historia de Rusia y en la historia del siglo XX.

Luego de contemplar y visitar estas construcciones de notable valor histórico, cultural y artístico, es imprescindible tener un recuerdo imborrable, lo que hace casi obligatorio tomarse un fotografía en La Plaza Roja de Moscú.

Imágenes cortesía de Argenberg, George M. Groutas y veni markovski.