Naufraga en un Mar de Sal en Bolivia

· 25 agosto, 2013

El salar de Uyuni, en el departamento de Potosí, en la provincia de Daniel Campos, al suroeste de Bolivia, es el mayor desierto de sal del mundo.

Es una planicie que se encuentra a aproximadamente 3.700 metros sobre el nivel del mar, y posee una extensión de 10.582 kilómetros cuadrados. No existe ninguna formación rocosa, planta, animal, o construcción dentro del salar. En este “Mar de Sal” no hay absolutamente nada a kilómetros a la redonda, solamente un llano terreno blanco, el sol en lo alto, y el horizonte que se funde con el cielo dándole un nuevo significado a la expresión: “Entre cielo y tierra, no hay nada oculto”.

Anualmente, se calcula que del salar de Uyuni se extraen 25 mil toneladas de sal, las cuales representan solo una pequeña parte de los 10 billones de toneladas de sal que se aproxima contiene el desierto. Por esta razón, tiene el apodo de “Mar de Sal”. También es una de las reservas más grandes de litio, conteniendo 9 millones de toneladas, y se han encontrado en menores cantidades otros metales como potasio, boro y magnesio.

La historia del Mar de Sal

Hace 40 mil años, en el actual territorio de Bolivia, este desierto de sal estaba cubierto por el lago Minchin, y posteriormente los movimientos de tierra hicieron que el lago Tauka también cubriera el lago. Los actuales Salares de Uyuni y Coipasa (un salar de menor tamaño que se encuentra a unos quilómetros de Uyini), y los lagos Poopo y Uru Uru, son vestigios de estos gigantescos y prehistóricos lagos que se fueron secando con el paso de los milenios.

Las Islas del Mar de Sal

Las escasas formas de vida se concentran en los pequeños oasis donde aún quedan reservas de agua que permiten el crecimiento de plantas (cactus en su mayoría). Estas parecen ser pequeñas islas en medio de la nada.

La isla Pescado, es una “isla” de especial importancia en Mar de Sal. Justo en medio del  desierto está cubierta de gigantescos cantuses que llegan a medir hasta 5 metros de alto. Cuenta con un centro de visitantes, alimentación y guías turísticos.

En este tipo de islas, es donde se puede presenciar en todo su esplendor el mar de sal, tomando una foto de primer plano con el basto salar de fondo. Es una vista desolada e increíble.

Imágenes cortesía de Miguel Navaza y Marta Sadowska.