El Festival de Holi: el más colorido del mundo

· 14 agosto, 2013

La larga tradición Hindú celebra todos los años el gran Festival de Holi (Jo-lí), durante la primera luna llena de Marzo. Miles de hindúes festejan la llegada de la primavera y del buen tiempo. Los malos espíritus y todas las diferencias entre todos los celebrantes, se desvanecen en nubes de colores, agua y cantos alegres. Esta tradición es celebrada en casi todas las partes de la India, y esta vierta a cualquier persona dispuesta bañarse de colores.

El Festival de Holi, también conocido mundialmente como “El Festival de los colores” , consiste en uno día (o varios días dependiendo del lugar en el que se celebre) de celebración, donde miles de personas salen a la calle a lanzarse entre ellos polvos mezclados con agua de colores azul, amarillo, verde, y rojo. A esto, se suman cantos alegres y ritmos de tambores, que toman la ciudad desde el amanecer hasta que caiga la noche.

El fin del invierno y la llegada de la primavera son motivo de celebración. Llegan los tiempos de abundante cosecha y la fertilidad.

Los colores son el atractivo principal del festival y tienen un sentido más profundo que el de decorar.  “Holi” significa color,  representa la fraternidad, armonía y la tolerancia. En el Festival de Holi, los colores borran todas las desigualdades que puedan existir, y es un país como la India donde las castas y las divisiones sociales están tan marcadas, es algo único y digno de admirar.

La historia del Festival  de Holi

El festival se recuerda como la hija del rey de los demonios, Joliká es quemada en la hoguera en lugar de su hermano Prajlad.

Festival de Holi

Jirania Kashipú era el rey los demonios, habiendo recibo el don de no poder morir durante el día o la noche; dentro o fuera de una casa, en la tierra o en el cielo, ni tampoco ser poder ser asesinado por un hombre o un animal, ni por arma o shastra (oraciones de las Escrituras sagradas). Esto lo hizo arrogante y forzó a todos los demonios a adorarle solo a él.

Sin embargo su hijo, Prajlad era un devoto al señor Vishnú, y se negó a adorar a su padre. Entonces, Jirania intentó matar tres veces a Vishnú pero fracasó. En un último intento engañó a Prajlad para que se sentara junto con su hermana Joliká en una hoguera. Entonces encendió el fuego, y mientras avanzaba Vishnú seguía pronunciando el nombre del señor Vishnú. Entonces, el manto protector en el que Jolika estaba envuelta para ser inmune al fuego, voló y se envolvió en Prajlad. Joliká murió quemada y Prajlad vivió.

Imágenes cortesía de Sudipto Das y Pison Jaujip.