El Castillo de Praga, símbolo y monumento de la ciudad

· 22 septiembre, 2013

Praga es capital de la República Checa y de una fantástica región bohemia. Esta ciudad cuenta con más de un millón de habitantes, siendo conocida popularmente como “La Ciudad de las Cien Torres” o “La Ciudad Dorada”.

El simple hecho de visitar Praga es transportarse a un cuento de hadas, una época en la que sus portentosas torres son la morada de hermosas princesas, asimismo las calles tienen una carga tan especial que parecen ser creadas simplemente con el objetivo de ser un disfrute para todos los sentidos; de esta manera, junto a su espectacular ambiente medieval, hacen que el turista pueda retroceder hasta otrora en un lugar sencillamente especial.

Uno de los sitios que más magia tiene y que no se puede dejar de lado cuando se visita Praga es el espectacular Castillo de Praga. Conozcamos un poco más sobre él.

El Castillo de Praga

Castillo de Praga

Este Castillo de Praga fue construido en el siglo IX, logrando obtener el título del castillo más grande del mundo y además, uno de los monumentos más importantes de la República Checa. Su diseño está totalmente alejado del típico castillo medieval, puesto que no es fortificado y su composición se basa principalmente en conjuntos de hermosos palacios y edificios, los cuales se encuentran conectados mediante pequeñas calles.

En pocas palabras, podría decirse que la historia de Praga como tal, comenzó tras la construcción del castillo. Su estratégica posición pudo convertirlo en el centro del territorio y en lo que posteriormente sería la residencia de los Reyes de Bohemia.

Finalmente desde el año 1918, el Castillo de Praga se volvió la residencia del presidente y en la actualidad el despacho continúa allí.

¿Qué se puede ver en el Castillo?

Castillo

Como ya se ha dicho, el Castillo de Praga es el lugar más importante de la ciudad, ya que cuenta con edificios de gran valor tanto histórico como artístico.

  • Catedral de San Vito
    La catedral más importante de Praga y de la República Checa. Su construcción se inició en el año 1344, pero sus puertas se abrieron al público a finales de 1929. En este lugar se albergan las Joyas de la Corona y la tumba de Wenceslao IV.
  • Callejón de Oro
    Este callejón es uno de los lugares más acogedores del castillo. Las casas que hay en él fueron ocupadas por los oferbres de aquel entonces de ahí su nombre. Actualmente se encuentran tiendas artesanales bastante interesantes.
  • Antiguo Palacio Real
    Se creó en el siglo IX como un palacio primitivo de madera, sin embargo sufrió tantos cambios que lo terminaron convirtiendo en el impresionante edificio de la actualidad.
  • Basílica de San Jorge
    Fue fundada en el año 920 y tuvo una ampliación en el año 973 para añadirle el convento. En la actualidad posee una completa colección de arte bohemio del siglo XIX.
  • Las cuatro Torres
    El Castillo de Praga posee cuatro torres, las cuales son: Torre Daliborka, una famosa cárcel que alberga a distintos presos; Torre Negra, conocida así tras un incendio que la ennegreció; Torre Blanca, la cual se utilizaba como la prisión para miembros de la nobleza; y finalmente la Torre de la Pólvora, convertida en el laboratorio de los alquimistas del rey Rodolfo II.

Recuerda…

Este castillo se encuentra íntimamente ligado con la historia de la ciudad, por lo cual su visita es casi obligatoria. Visitar el Castillo de Praga es ver su historia para comprender la ciudad y enamorarse de ella. Cuando vaya a visitarse es importante contar de varias horas, puesto que su extensión es bastante.

Imágenes cortesía de Antonio Fernández y Abariltur.