Amberes, donde confluyen diamantes, arte y moda

· 4 mayo, 2013

Destino: Bélgica, e inmediatamente pensamos en dos ciudades, Bruselas y Brujas, sin embargo, este pequeño pero complejo país, ubicado al norte de Francia y al sur de Holanda, ofrece más opciones que esas dos ciudades para visitar. Por ejemplo, Amberes, una ciudad moderna y muy elegante.


Amberes posee medio millón de habitantes, está situada a orillas del río Escalda, y es la segunda ciudad más grande de Bélgica. Aunque muchas veces es relegada en la ruta de viajeros que visitan el país, se trata de uno de los destinos turísticos más ligados al glamour en toda la región de los Países Bajos. Y, su fama de ciudad elegante gira entorno a los diamantes, la moda y el arte, nada menos.

Los diamantes

Amberes fue por mucho tiempo una ciudad poco conocida, pero un día la metrópoli comenzó a ganar fama. Ese cambió se debió, básicamente, al trabajo de pulir los diamantes, las piedras preciosas más valoradas del mundo, para transformarlas en delicadas joyas. Esta actividad, el negocio de los diamantes, se inició en el seno de la comunidad judía – que posee una muy fuerte presencia en allí -, y rápidamente trajo la prosperidad a la metrópoli.

Amberes, ciudad de diamantes

En la actualidad, allí se concentra el 85% de la producción de diamantes del mundo, existen más de 300 talleres, y se concentran las principales escuelas donde se enseña el arte del tallado de diamantes.

Moda

Del mismo modo que París, Londres o Milán son referentes en materia de moda y diseño, Amberes se ha convertido en un verdadero paraíso para los amantes de la moda. Esto se debe, sobre todo, a “Los seis de Amberes”, un grupo de diseñadores (Dirk Bikkembergs, Ann Demeulemeester, Dries Van Noten, Walter Van Beirendonck, Dirk Van Saene y Marina Yee) salido de la prestigiosa Escuela Superior de Moda, que lograron fama mundial.

Hoy, la moda es una de las la ciudad y al pasear por sus calles se puede encontrar todo tipo de tiendas de ropa, desde las más exclusivas hasta espacios dedicados a diseñadores emergentes o a ropa de segunda mano.

El arte

La ciudad belga está indisolublemente al pintor alemán Peter Paul Rubens (1577 -1640) que vivió aquí buena parte de su vida. Para algunas personas ésta es simplemente la “cuna de Rubens”.

En el Real Museo de Bellas Artes de Amberes se pueden admirar varias de sus pinturas así como otras obras de arte de artistas del flamenco. La Catedral de la ciudad alberga tres de sus obras, y claro, existe un Museo dedicado a este pintor, conocido como Casa de Rubens. Además, en el centro de Amberes, en la Plaza Verde existe una estatua de bronce dedicada a este artista.

Estatua de Peter Paul Rubens

Una visita obligada

Moda, arquitectura y arte se combinan para hacer de Amberes una ciudad cultural, que atrae tanto a pintores como escritores, intelectuales y actores.

Un atractivo adicional de esta ciudad – una visita obligada estando en Bélgica – es que posee un clima templado que se mantiene durante todo el año. Puede parecer un dato menor, pero muchos viajeros conocerán la desagradable experiencia de llegar a una urbe súperpoblada donde la temperatura ronda los 35 grados y prácticamente resulta imposible abandonar el aire acondicionado del hotel donde uno se aloja.

El clima en este lugar de Bélgica no sorprenderá a nadie, ni aquellos viajeros que proceden de países con climas cálidos ni aquellos que están acostumbrados a los rigores del frío más extremos.

Finalmente, destacar que la ciudad posee el segundo puerto más importante de Europa, el cual cuenta con más de 50 kilómetros de muelles que terminan mezclándose con sus calles. Esta es una zona ideal para pasar una tarde viendo el atardecer, disfrutando de una charla, e incluso bebiendo una cerveza belga… un asunto del que hablaremos en otro post…

Imágenes cortesía de thomas_heylen, James Cridland y asw909.