Subida al Mulhacén, cumbre para senderistas

· 7 agosto, 2013

En Granada se encuentra el pico más alto de la península ibérica, que no de España como bien tuvimos que aprender en las preguntas-trampa de Primaria. Es el Mulhacén, con 3480 metros de altitud.


Pico de inconfundible nombre nazarí, ve su fama acrecentada por multitud de leyendas moras. Quizás de las más bellas sea la que cuenta que en el Mulhacén está la tumba del sultán Muley Hassen, que renunció a su reino nazarí por el amor de la doncella cristiana Soraya y murió, desterrado y solo, en Mondújar.

De él, sin embargo, tomó su nombre la alta montaña.  No es el Mulhacén de los picos más agrestes de nuestra geografía. Esos míticos Naranco o Aneto, casi reservados a escaladores profesionales no pueden compararse a la amabilidad de la subida al Mulhacén, especialmente si se realiza por vías como la del Refugio de Poqueira.

Que se trate de una subida fácil no quiere decir que no haya que tener una preparación física adecuada. Es necesario estar en buena forma, tener un mínimo entrenamiento en senderismo y llevar un equipamiento adecuado.

Cómo llegar al Mulhacén

El Mulhacén se sitúa en pleno Parque Natural de Sierra Nevada, cercano al valle de Trevélez. Para acceder a esta zona se puede realizar un cómodo viaje en avión hasta Granada, ciudad de la que disfrutar, y desde allí con coche de alquiler o autobús desplazarse hasta alguna de las bellas localidades de La Alpujarra granadina.

Planteando como objetivo del viaje la subida al Mulhacén, hay dos lugares de llegada muy adecuados: la propia Trevélez o Capileira, ambas a una hora y media de distancia de la capital.

Cómo subir

Como cualquier pico que se precie, y aunque hemos hablado ya de su amabilidad, el Mulhacén tiene caras buenas y caras malas. Pero, incluso en las malas, collados y determinados pasos pueden ayudar a ascender sin que suponga un excesivo reto técnico, siempre que se conozca el terreno.

Bajo estos términos la mejor subida al Mulhacén es la que se hace llevando guías especializados en alta montaña. La montaña es peligrosa, cualquiera que haya practicado algún deporte en ella lo sabe bien, y es conveniente dejarse llevar por personas que la conocen.

De hacerse por libre, es necesario ir muy bien preparado tanto por el material (calzado adecuado, prendas de abrigo, agua, alimentos, botiquín) como por la información (mapas, gps). Es indispensable además tener un mínimo de experiencia en montaña.

Recorridos con guía para hacer la subida al Mulhacén hay muchos, ofrecidos desde los propios alojamientos o campings de la zona.

Subida al Mulhacén: Capileira – Poqueira – Cumbre

Mulhacén desde refugio de Poqueira

Si se decide hacer la subida al Mulhacén por libre, hay un recorrido desde Capileira que permite realizar el ascenso en dos días, aspecto importante para ir habituando el cuerpo a la altitud. Se hace además por una ruta tan espectacular como conocida, por lo que es fácil encontrar información sobre ella.

De Capileira, uno de los pueblos alpujarreños más hermosos (que ya es decir mucho), se comienza la primera jornada hasta el refugio de Poqueira. Es una subida dura, pero sin mucho desnivel, que permite disfrutar de un tupido bosque mediterráneo, ríos de aguas cristalinas, antiguas acequias de agricultura y cortijos de tiempo tranquilo.

Al llegar al refugio de Poqueira, cuya reserva es conveniente, nos encontramos un sitio de auténtico descanso, en el que intercambiar experiencias con otros senderistas.

Al día siguiente, pasando el río Mulhacén, se inicia una marcha siempre ascendente que a ritmo lento no resulta complicada. Uno de los hitos lo marca el collado de La Caldera, a 3000 metros.

El último trecho hasta la cumbre siempre resulta memorable, porque la subida es puro esfuerzo físico y llegar arriba siempre es un premio para el espíritu, y, en el caso del Mulhacén, un premio para los sentidos ya que en un día claro desde allí se ven todas las sierras colindantes, Gibraltar, el mar y ¡África!

Imágenes cortesía de Ronni MacDonald y Marta Motagirl.