San Marino: encantador microestado europeo

· 13 abril, 2013

San Marino parece un pequeño país sacado de un cuento. Su encantadora geografía compite con la maravillosa arquitectura, que alcanza su mayor esplendor en las Tres Torres de San Marino, ubicadas en el majestuoso monte Titano. Esta pequeña república cuenta además con niveles muy desarrollados de bienestar social y estabilidad económica.

La República de San Marino está rodeada completamente por Italia. Uno de los principales elementos de la geografía de San Marino son los montes Apeninos, con su mayor elevación en este país en el monte Titano, que se eleva a 749 metros sobre el nivel del mar. La república cuenta con poco más de 30 mil habitantes, y mientras que la mayor población es la ciudad de Dogana, la capital es la Ciudad de San Marino. Aunque en los poco más de 61 km² que comprende este país se habla oficialmente el italiano, sus pobladores prefieren que se les llame sanmarinenses y no italianos, ya que se sienten orgullosos de ser un estado independiente.

San Marino empezó a formarse como estado independiente con el liderazgo del picapedrero cristiano llamado Marino, quien huyendo de la persecución religiosa a cargo del Imperio romano, se estableció en esta región relativamente aislada. La pequeña república logró su independencia del Imperio en el año 301, y desde entonces ha mantenido su autonomía y ha sido reconocida así por diversas potencias europeas a través de los siglos.

El monte Titano

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Esta elevación de los montes Apeninos domina el paisaje de San Marino. Su espectacular geografía representa una de las principales atracciones para el turista, ya que se pueden capturar fabulosas fotografías de la montaña, rodeada de la verde y encantadora campiña sanmarinense. Trasladarse por el campo de San Marino es una experiencia única, con la oportunidad de apreciar la rica historia y cultura de este pequeño estado. Para subir al monte Titano se puede utilizar el tranvía aéreo.

Las Tres Torres de San Marino

En las tres cimas del monte Titanio se ubican tres espectaculares fortalezas, desde las que se alcanzan maravillosas vistas de San Marino y de las regiones que los rodean. La más antigua de estas torres, construida en el siglo XI, es la Guaita. La Cesta, que se construyó en el siglo XIII, actualmente alberga un museo dedicado a San Marino. La tercera torre, llamada Montale, fue construida en el siglo XIV, y actualmente no está abierta al público.

Viajar a San Marino es una experiencia que combina aspectos históricos, culturales e incluso de aventura. Date la oportunidad de experimentar estas atracciones y muchas más que esta pequeña república tiene para ser disfrutadas por los turistas.

Imágenes cortesía de Fdecomite y Nickel Chromo.