Montpellier, la belleza del Mediodía francés

· 19 marzo, 2013

Esta ciudad encierra todas las maravillas del sur de Francia: el extraordinario clima mediterráneo, una formidable herencia cultural con esplendores medievales y un destino turístico por excelencia. Montpellier guarda también una considerable influencia española, debido a los lazos de dependencia de esta región francesa con el Reino de Aragón.

La capital de la región de Languedoc-Rosellón, formada durante la Edad Media, pronto se convirtió en una urbe importante donde convivían comunidades de diferentes religiones. A inicios del siglo XII la ciudad pasó a manos del rey de Aragón, período durante el cual la población mantuvo una fuerte importancia comercial en el sur de Francia. En el siglo XVII, la corona francesa finalmente tomó Montpellier.

El Aeropuerto Mediterráneo de Montpellier recibe vuelos desde grandes metrópolis europeas como París y Londres.

La Facultad de Medicina, la Catedral y el Jardín Botánico

La Facultad de Medicina de esta ciudad es la más antigua del mundo que aún funciona, por la cual pasaron personajes de la talla de Nostradamus y Pierre Magnol. El hermoso edificio de dicha facultad se encuentra contiguo a la catedral de Montpellier, fundada en el siglo XIV.

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Al cruzar la calle del lado oeste del complejo de la Facultad de Medicina y la Catedral se encuentra el Jardín Botánico, o Jardin des Plantes, fundado en el siglo XVI y el más antiguo de toda Francia. Alberga una admirable colección de especies vegetales típicas del Mediterráneo.

Trasporte y arquitectura de vanguardia

El reciente sistema de tranvía de Montpellier cubre un área importante de la ciudad con cuatro vías, que además llama la atención por sus modernos colores y su decoración.

Al este del casco histórico se encuentra el distrito de Antigone, planeado por las autoridades de la ciudad en la década de 1970 y diseñado por el arquitecto mundialmente famoso Ricardo Bofill, quien también diseñó varios edificios del distrito. El complejo de edificaciones sobresale por su arquitectura neoclásica, al lado de la cual puedes pasear tranquilamente admirando la majestuosa estética del lugar, para después dirigirte a orillas del río Lez que atraviesa el centro urbano.

En tu recorrido por el distrito histórico puedes encontrar restaurantes, cafés, pizzerías y bares para experimentar también los sabores mediterráneos de esta estupenda ciudad. Descubre por qué Montpellier tiene una reputación tan buena entre los numerosos visitantes que la recorren, quienes se llevan gratas experiencias y momentos fascinantes de su estadía en este espectacular destino.

Imágenes cortesía de Fritz Geller-Grimm y Wolfgang Staudt.