La historia detrás del Cristo Redentor de Río de Janeiro

· 20 mayo, 2013

Es casi imposible pensar en Río y no traer a la mente la monumental estatua del Cristo Redentor, también llamado Cristo de Corcovado, que vigila esta metrópoli brasileña.

En esta ocasión, te queremos llevar por la historia del Cristo Redentor de Río de Janeiro para que te ayude a entender aún más la herencia y la cultura de una de las ciudades más visitadas del mundo.

Localizado en el Parque Nacional de la Tijuca, en el cerro del Corcovado, el Cristo Redentor se alza a más de 700 m sobre el nivel del mar, a pesar de que la famosa playa de Copacabana se encuentra a sólo 3 km y medio de la estatua. El Cristo Redentor se encuentra mirando hacia el este, con sus brazos abiertos, y visible desde gran parte de la ciudad de Río.

Si bien desde el siglo XIX ya existían intenciones de construir un monumento religioso en la cima del cerro del Corcovado, los esfuerzos por construir la estatua del Cristo Redentor iniciaron en la década de 1920. Los líderes católicos de la ciudad organizaron eventos para la recolección de dinero, y pronto las donaciones de los fieles católicos hicieron que el esfuerzo empezara a dar resultados.

El diseño de la estatua estuvo a cargo del ingeniero civil Heitor da Silva Costa, cuya propuesta se escogió como la ganadora en 1923. Durante la etapa de darle forma al proyecto con el material de hormigón armado, se contrató al escultor franco-polaco Paul Landowski, quien ya había realizado esculturas notables siguiendo el movimiento del art déco, principalmente en París. Sin embargo, fue en la obra del Cristo redentor en la que Landowski realizaría su trabajo más monumental e impresionante en ese estilo artístico.

Ha sido destacable el hecho de que la construcción,  tan grande y localizada en un relieve tan irregular, se llevó acabo sin lamentar ninguna pérdida de vida humana. El Cristo de Corcovado fue inaugurado el 12 de octubre de 1931.

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En años más recientes, en 2006 se consagró una capilla bajo la estatua, permitiendo la celebración de ceremonias católicas. En 2007, la estatua fue elegida como parte de los monumentos que integraron la lista de Las Nuevas Siete Maravillas del Mundo Moderno, concurso que se llevó acabo con un sistema de votación a nivel internacional. En 2008, en medio de una tormenta eléctrica, un rayo provocó algunos daños en la estatua, los cuales fueron atendidos con obras de reparación por parte de las autoridades civiles y eclesiásticas.

El Cristo Redentor sigue recordando, con su elevada presencia, el carácter no sólo religioso, sino también emprendedor que caracteriza a los habitantes de la maravillosa ciudad de Río de Janeiro.

Imágenes cortesía de Jorge Morales Piderit y Rodrigo_Soldon.