El extraordinario encanto de Praga

· 15 enero, 2014

No exageran los que dicen que llegar a Praga es como sumergirse en un cuento de hadas. La arquitectura de la ciudad parece diseñada para encender la magia y la imaginación. No en balde a la capital de la República Checa también se le conoce como “La Ciudad Dorada” o “La Ciudad de las Cien Torres”.

Tampoco es exagerado decirte que sus calles son tan bellas, que solo con recorrerlas ya sentirás compensado el viaje. Los habitantes de Praga lo saben y por eso decoran las tiendas y comercios con un exquisito sentido de la estética. Todos se sienten orgullosos de esta ensoñadora ciudad, ubicada en el corazón de la región de Bohemia.

Documentación

Los ciudadanos de la Unión Europea pueden viajar a Praga solamente con su pasaporte o DNI. No necesitan visa.

Si la estancia se extiende por menos de 90 días, los nacionales de los siguientes países tampoco requieren visa: Andorra, Antigua y Barbuda, Argentina, Australia, Bahamas, Barbados, Brasil, Brunei, Canadá, Chile, Ciudad del Vaticano, Costa Rica, Croacia, Estados Unidos, Guatemala, Honduras, Islandia, Israel, Japón, Korea del sur, Liechtenstein, Malasia, Isla Mauricio, México, Mónaco, Nicaragua, Nueva Zelanda, Noruega, Panamá, Paraguay, Salvador, San Marino, Seychelles, Singapur, Suiza, Uruguay y Venezuela.

Los demás extranjeros deben tramitar visa en la Embajada de la República Checa de su propio país.

La Torre de la Pólvora y el Puente de Carlos, en Praga.
La Torre de la Pólvora y el Puente de Carlos, en Praga.

Alojamiento y costos

Praga es una de las capitales europeas con menor costo de vida. La moneda oficial es la Corona Checa, pero la mayoría de los lugares comerciales reciben Euros. Lo mejor es hacer el cambio a la moneda local, al momento de llegar, pues así habrá ventajas en los pagos.

Hay muchos alojamientos económicos. El promedio del costo por noche está, según datos de 2014, a unos 45 euros. Igual, puedes encontrar hospedaje por la mitad o menos de este precio, como también alojamiento de lujo por dos o tres veces ese costo.

¿Cuándo visitar Praga?

Los sitios de interés están disponibles prácticamente todo el año. Sin embargo entre comienzos de mayo y finales de septiembre se organizan eventos especiales en museos, castillos y galerías. Por eso constituye un tiempo ideal si lo que quieres es disfrutar plenamente de la ciudad.

El clima es agradable casi todo el año. En verano hay una temperatura promedio de 17 ºC, pero ha llegado a alcanzar los 40 ºC. La afluencia de turistas es muy alta y puede resultar agobiante si lo que buscas es tranquilidad. El invierno, a su vez, es bastante frío. La temperatura promedio es de 0º, pero en ocasiones está por debajo de ese límite.

El tiempo más aconsejable para viajar a Praga es entre mayo y junio. En otoño llueve bastante, pero con un buen paraguas no tendrás ningún problema.

Sitios de interés

Toda la ciudad es un museo en sí misma. Algunos sitios han alcanzado gran celebridad, como es el caso del Reloj Astronómico, que es el más famoso del mundo en su modalidad. La Plaza de la Ciudad Vieja, la Torre de la Pólvora y el Puente de Carlos, son puntos de visita obligados. También lo es el Castillo de Praga, la fortaleza medieval más grande del mundo.

El Callejón de Oro y la Plaza de Wenceslao, son lugares atractivos y dignos de ser visitados. Si quieres conocer la historia de los judíos en Praga, nada mejor que visitar “Las seis sinagogas”, el “Campo de Concentración de Terezín” y el Antiguo Cementerio Judío, en la zona de Josefov.

Imágenes cortesía de Ralf Roletschek y de Agugr