El castillo de Balmoral, distinción y belleza escénica

· 9 junio, 2013

Cuando vemos la grandeza y la distinción del castillo de Balmoral, la imagen concuerda muy bien con el concepto que tenemos de lo que es un castillo escocés. Esta enorme residencia, de grandes áreas verdes, jardines y muros cubiertos de hiedra, es una de las mejores representantes de la arquitectura aristocrática británica. Hagamos, pues, un recorrido por la propiedad donde se hospeda la familia real británica en Escocia, por sus históricos jardines y su elegante arquitectura.

El castillo de Balmoral se localiza a unos 120 km al norte de Edimburgo, en el consejo escocés de Aberdeenshire. La propiedad se ubica dentro del Parque Nacional Cairngorms, una de las áreas de esta categoría más grandes del Reino Unido, con una extensión de más de 4500 metros cuadrados. El lugar se caracteriza por sus valles verdes y sus montañas con cumbres nevadas.

La historia del uso de la propiedad por parte de la realeza empieza con el rey Robert II de Escocia, quien construyó una casa de campo en el lugar para usarla durante su tiempo de recreación dedicado a la caza de animales, a finales del siglo XIV. La propiedad fue pasando por diferentes dueños hasta que en 1830 fue adquirida por Robert Gordon, hijo de uno de los condes de Aberdeen, quien le dio al castillo un nuevo aspecto.

En 1848, un año después de la muerte de Robert Gordon, el príncipe Alberto (esposo de la reina Victoria del Reino Unido), adquirió la propiedad, terminándola de comprar en 1851. La pareja real realizó varias extensiones y renovaciones en Balmoral entre 1853 y 1856, demoliendo lo que quedaba del viejo castillo. La propiedad y el castillo han sido heredados por la familia real británica desde entonces.

Es posible visitar el castillo de Balmoral, específicamente los jardines, los terrenos de la propiedad y el salón de baile del castillo, espacios que están abiertos al visitante de abril a julio de cada año. Los jardines son cuidadosamente atendidos, por donde la misma reina Isabel II ha sido fotografiada andando a caballo. En los jardines también se pueden encontrar encantadores invernaderos de estilo victoriano. El césped del lugar destaca por su extensión, así como por su uniforme verdura y corte.

El castillo de Balmoral es un monumento sumamente representativo, no sólo de la campiña escocesa y del Parque Nacional Cairngorms, sino también de la realiza británica y su distinción. Visitarlo es posible y es algo que deberías aprovechar si tu destino turístico incluye esta hermosa región de Gran Bretaña.

Imágenes cortesía de Stuart Yeates y neil1877.