El Cabo de Hornos, al extremo en todo sentido

· 11 agosto, 2013

El Cabo de Hornos, es tradicionalmente considerado el punto más al sur de todo el continente americano. Pertenece a la isla de hornos, en el archipiélago de Tierra del Fuego.

Sus indomables aguas y gélidos paisajes son centro de atención turística desde que la creación del canal de Panamá. Ya sea para los navegantes extremos que buscan verdaderos retos, o los que busquen una verdadera vista antártica, el Cabo de Hornos promete ser un lugar único en el mundo.

Descubierto en 1525 por el explorador español Francisco de Hoces. Se convirtió en el siglo XVII una ruta primordial para la marina comerciante, siendo el paso más activo de mercaderías provenientes del lejano oriente en América. Se convirtió en la única vía para rodear el continente americano, pues marca el límite del Paso Drake, el mar que divide Sudamérica y Antártida.

Desde que se construyó el canal de Panamá, el cabo de Hornos perdió utilidad como ruta comercial, y se volvió un atractivo turístico para los amante de los deportes extremos.

El Cabo de Hornos, navegación extrema

Sus fuertes vientos y oleajes, y sus extremos climas antárticos, lo convierten en una de las rutas marítimas más emocionantes y peligrosas para cualquiera. Navegar a través del cabo de Hornos es considerado por muchos como algo similar a escalar el Monte Everest. Es una aventura que reta a los más experimentados marineros y les da motivo de alarde.

Durante la década de los 20, se puso de moda saquear los barcos que naufragaban antes de ayudar a los marineros sobrevivientes, porque se decía que sus implacables aguas no perdonaban a ningún marinero.

La fama que se ha hecho el Cabo por su peligrosidad, resulta muy atrayente. Se celebran anualmente regatas y carreras de yates que a traviesan la vieja ruta. Por ejemplo: la Vendée Globe, que se celebra cada cuatro años, que reta a los navegantes a atravesar, completamente solos, todo el globo sin papar, pasando por el Cabo de Hornos. Es también, por ser relativamente rápida, una de las rutas preferidas por los competidores que aspiran por el Trofeo Julio Verne, el cual se entrega al hombre que circunnavegue el Globo de formas más rápida, por cualquier tipo de navegación y sin ningún tipo de restricción.

Finalmente, el cabo de hornos también es una parada de la carrera alrededor del mundo llamada Global Challenge. Esta atraviesa el mundo de este a oeste, es decir en contra del viento y de todas las corrientes predominantes.

Hoy en día, se condecora a todos los marinos que logran atravesar el cabo de hornos con un diploma que los consagra como «caphorniers».

Imagen cortesía de Luis Alejandro Bernal Romero.