Dubrovnik, La Perla del Adriático

· 16 agosto, 2013

Dubrovnik es una pequeña ciudad croata en la costa del Mar Adriático. Está rodeada de gran cantidad de murallas, puentes y fortificaciones al pie de la montaña de San Sergio que se introduce de cabeza en el mediterráneo. Esto explica cómo, aun siendo una zona muy beligerante, la ciudad se ha mantenido inexpugnable sin dejarse conquistar desde la Edad Media, llegando a ser una potencia en el mediterráneo por el siglo XIII y un modelo de construcción defensiva.

La Perla del Adriático

Dubrovnik (antigua Ragusa), es llamada “La Perla del Adriático” por ser uno de los puntos turísticos más emblemáticos de la zona. Es la capital del condado homónimo y pertenece a la región croata de Dalmacia.

De ahí también le viene el nombre de “la Atenas dálmata” por ser cuna de grandes personalidades tanto en las artes como en las ciencias, así como por poseer una gran riqueza cultural y monumental. También tiene una gran oferta hotelera y de gastronomía mediterránea.

A pesar de sufrir un terremoto en 1667, la ciudad supo cuidar sus monumentos góticos, renacentistas y barrocos; sus iglesias, palacios, conventos, edificios y fuentes ahora gozan de la admiración de los turistas. Por su hermoso enclave natural y su amplio patrimonio cultural fue declarada en 1979 Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, que se ocupó de revisar, tras el deterioro que supuso el conflicto bélico de la década de los 90, un programa de recuperación monumental de la ciudad.
Dubrovnik   por Eduward

La ciudad inexpugnable

Las Murallas de Dubrovnik son de piedra, con modificaciones a lo largo del tiempo, que han protegido a sus habitantes durante largos períodos de las incursiones marítimas. Tras la caída de Constantinopla en 1453 y de Bosnia en 1463, los habitantes dieron prioridad a la fortificación de la misma contratando los servicios del arquitecto florentino Michelozzo di Bartolommeo, quien hizo nuevas fortificaciones y reforzó las existentes.

En una visita podemos disfrutar de las siguientes fortificaciones; la Torre Minčeta (el punto más alto de toda la muralla), el Fuerte Bokar (un ejemplo de belleza y funcionalidad), el Fuerte San Juan (edificio de gran complejidad del siglo XIV en el lado sureste de la ciudad), el Fuerte Revellin (la mayor fortaleza de la ciudad del siglo XVI que domina el acceso al puerto junto al anterior), y el Fuerte de San Lorenzo (cuadrilátero con poderosos arcos fuera de las murallas que contenía 10 cañones largos).

Dubrovnik

Saliendo hacia el exterior de la localidad nos encontramos con las Murallas de Ston (siete kilómetros de murallas alrededor de la montaña, la segunda más larga de Europa), el Fuerte Halcón (fortaleza importante protegiendo la región montañosa que fue realizado sobre una fortificación romana), el Fuerte Imperial (defendiendo el flanco norte de la ciudad) y el Fuerte de Prevlaka (algo más alejado en la bahía de Kotor en la época del imperio austriaco).

No hay duda que Dubrovnik es todo un ejemplo de ciudad inexpugnable.

Imágenes cortesía de Jon Culver, Eduward y Elena.