Curazao, donde el sabor del Caribe encuentra el gusto holandés

· 30 abril, 2013

La sensacional isla de Curazao, así como su hermosa capital, Willemstad, ofrecen una interesante mezcla de cultura afrocaribeña, holandesa y latinoamericana. Los paisajes son también una impresionante combinación: mientras que las costas de la isla albergan hermosas playas, la ciudad capital destaca con su particular arquitectura inspirada en las construcciones neerlandesas.

Oficialmente, Curazao es un territorio autónomo perteneciente a los Países Bajos, una isla ubicada cerca de la costa venezolana en el Caribe. Los primeros pobladores de Curazao eran parte de la familia de los arawak, un conjunto de pueblos indígenas que habitaban una buena porción de las Antillas. Después del descubrimiento de América, la isla fue rápidamente colonizada por los españoles, quienes la utilizaron como un punto de partida para exploraciones en el resto del continente.

Es en el año de 1634 cuando los neerlandeses arrebatan la isla a los españoles, lo cual provocó que los pocos hispanos que habitaban el sitio se refugiaran en Venezuela. Curazao fue parte de la unidad política y administrativa de las Antillas Neerlandesas, hasta que estas se disolvieron en 2010. Desde entonces, la isla tiene un estatus autónomo dentro del Reino de los Países Bajos.

Al igual que muchas otras islas de esta parte del Caribe, Curazao presenta un clima semiárido, con una temperatura promedio que rondan los 27 °C. Debido a que los vientos alisios soplan en mayor medida el lado noreste de la isla, la mayoría de visitantes coinciden en decir que las mejores playas se encuentran en el lado oeste o suroeste.

Playa Kolki, ubicada en la costa noroeste, es una de las más populares y sobresale por las rocas blancas de origen coralino y de piedra caliza. Playa Lagun, a pesar de ser diminuta, sobresale por sus aguas calmas y poco profundas, lo que la convierte en un sitio ideal para la práctica del esnórquel.

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En la ciudad de Willemstad, el visitante también puede admirar la hermosa arquitectura del barrio histórico, declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco. En el puerto de la ciudad se pueden observar las líneas de edificios con la característica arquitectura neerlandesa, pero luciendo esos coloridos tonos típicos del estilo caribeño.

En Willemstad también se encuentra una de las sinagogas más antiguas de las Américas, la Mikvé Israel-Emanuel, construida en 1692 por judíos sefardíes procedentes de Brasil y los Países Bajos. El edificio de la sinagoga fue reconstruido en 1732 y se ha convertido en una de las principales atracciones históricas de la ciudad.

Curazao es un destino rico en historia así como en bellezas naturales; y si bien comparte muchas de las características y los atractivos de otras islas caribeñas, tiene también su propia esencia que la convierte en una experiencia única.

Imágenes cortesía de Mtmelendez y Frank Jania.