La fábrica siderúrgica de Völklingen: un monumento a la industria

· 26 septiembre, 2013

La fábrica siderúrgica de Völklingen, en Alemania es el único complejo industrial de América del norte y Europa occidental, dedicado a la fundición y tratamiento de acero, que se conserva en su estado original, prácticamente intacta desde que cesó operaciones en 1986. Es considerada la fábrica mejor conservada del mundo que data de finales del siglo XIX y principios del XX y fue declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO en 1994.

La fábrica siderúrgica de Völklingen se encuentra en la ciudad del mismo nombre, en la región de la Sarre, en Alemania, muy cerca de la frontera con Francia.

En la actualidad, la fábrica de Völklingen se conserva como un parque y museo industrial que atrae a miles de visitantes anualmente (sólo en el año 2000, se estimó que unas 104 mil personas visitaron el lugar), que vienen a impresionarse con las gigantescas instalaciones. Es más un monumento, recuerdo del gran auge de la industria siderúrgica y metalúrgica en el mundo.

No se puede ignorar la sensación de pequeñez que impone esta fábrica siderúrgica de Völklingen. La fábrica domina la ciudad alemana, ocupando seis hectáreas completas, unos 600 mil metros cuadrados de superficie. No pasa desapercibida.

De Igual modo, tampoco se puede pasar por alto ese olor a historia, no necesariamente, viejo. Al contrario, se respira una atmósfera de un pasado lleno de vida, pero una existencia industrial, mecanizada, automática y muy fría. Hoy, es nada más el esqueleto sin el corazón, de lo que en su tiempo fue la siderúrgica más grande del reino alemán.

La fábrica siderúrgica de Völklingen es un ejemplo de los grandes hitos alcanzados por la ingeniería durante el siglo XX. Cuenta con seis enormes altos hornos, una sala de enfriamiento de más de 6 mil metros cuadrados de superficie, una planta de alimentación de casi 30 metros de altura, recuperadores de aire caliente de 45 metros de alto, y un ascensor en pendiente.

La Historia de la fábrica siderúrgica de Völklingen

Inicio sus operaciones en 1876, fundada por el ingeniero Julius Bruch, estaba destinada a la producción de vigas y rieles de ferrocarril de acero. Recibía el hierro de las minas en Luxemburgo. Debido a los altos impuestos, Brush cierra la fábrica por un tiempo y luego la vende a Carl Röchling. Este construyó el primer alto horno y se introdujeron varias innovaciones, como la utilización de la gasolina como combustible. La inversión valió la pena, para 1911 se convirtió en la mayor productora de vigas de acero de Alemania, y fabricaba también fertilizantes, amoníaco y bencina, entre otros subproductos de la combustión.

Después de que cerrara sus puertas en 1986, se apostó por la conservación de toda la maquinaria de la fábrica de Völklingen debido a su gran valor históricos. Se puede conocer por completo su rica historia con el recorrido científico de Ferrodrom® – adventure world of iron (Ferrodrom, la aventura del mundo de acero).

Imágenes cortesía de Geerd-Olaf Freyer y Steamtalks.