Guyana, una aventura para descubrir

· 2 julio, 2014

Guyana es uno de esos países que no figuran como primera opción de vacaciones para nadie. Es un estado sudamericano del que no se tienen muchas referencias. Generalmente se ignora qué hay detrás de ese sugestivo nombre, que tiene raíces indígenas, pero remite al mundo inglés.

La palabra “Guyana” es un vocablo de las comunidades precolombinas Caribe y Arawak. Significa “tierra de muchas aguas”. Durante mucho tiempo fue conocida como “Guayana Británica” o “Guayana Inglesa”. Actualmente, su nombre oficial es “Estado Cooperativo de Guyana”.

Una aventura por los caminos de Guyana

Guyana es uno de los países más pequeños de Sudamérica. Es apenas un poco más grande que Surinam y Uruguay. Aun así, su superficie es mayor a la de Inglaterra y Escocia juntas. El nombre de “tierra de muchas aguas” se debe seguramente a la gran cantidad de ríos que surcan ese territorio. Sumados, dan un total de 1.600 kilómetros de agua.

La geografía de este lugar tiene un claro predominio de selva amazónica. De hecho, el 83% de su territorio está cubierto por extensas selvas tropicales. Gran parte de ellas son territorios vírgenes y un verdadero patrimonio natural del planeta.

Guyana está localizada en el noroeste de Sudamérica, entre Venezuela, Surinam, Brasil y el Océano Atlántico. Cerca del 90% de la población se concentra en esta última región. Allí también está ubicada Georgetown, su hermosa capital.

Este país, que alcanzó su independencia en las postrimerías del siglo XX, fue sucesivamente colonizado por culturas extranjeras. Primero fueron los holandeses, desde el descubrimiento hasta el siglo XVII. Después fue el turno de los franceses y luego de los ingleses, quienes establecieron su predominio hasta 1996. Por eso el lugar es realmente multicultural. Se habla principalmente el inglés, pero también sus habitantes se comunican en varias lenguas amerindias.

Uno de los muchos ríos de Guyana
Uno de los muchos ríos de Guyana

Las grandes atracciones de Guyana

La exuberante riqueza natural de Guyana está en todos los rincones de este verde país. No solamente hay una gran variedad de especies vegetales y animales. También habitan allí varias comunidades nativas que mantienen sus costumbres intactas. Así que la diversidad no es solamente biológica, sino también cultural.

El Parque Nacional Kaieteur es uno de los principales atractivos turísticos. Especialmente en el punto de las Cataratas de Kieteur, ubicadas en el Río Potaro. Son cinco veces más altas que las Cataratas del Niágara, en Estados Unidos. También constituyen el tercer salto de agua más imponente de Sudamérica, después del Salto del Ángel y las Cataratas de Iguazú.

El recorrido por el Río Esequibo es otra de las grandes aventuras que puedes disfrutar en Guyana. Incluye el paso por un antiguo fuerte holandés y por la población fronteriza de Bartica. Allí confluyen los ríos Esequibo y Mazaruni, dando un espectáculo bellísimo. También es posible integrarse con las comunidades Patamona, Arwak o Macushis, entre otras.

Las montañas Pakaraima, ubicadas en la zona centro-oeste del país, son ideales para la escalada. La mayor altura del país es el Monte Roraima, localizado en la frontera con Brasil y Venezuela. Guyana también es un paraíso para los amantes de la observación de aves.

Imágenes cortesía de Georgia Popplewell y David Stanley.