Mitos y verdades sobre los vuelos en avión

· 12 mayo, 2013

Sobre viajar en avión existen muchos mitos, ideas falsas que están instalada en la mente de las personas, así como otras ideas que son parcialmente verdaderas.

Procuraremos aclarar qué es mito y qué es realidad con respecto a los viajes en avión.

1 No es posible encerrarse en los baños de un avión

Hay personas que creen que pueden encerarse en la el baño de un avión, para hacer vaya uno a saber qué cosa… Lo cierto es que por más que las personas cierren las puertas desde el interior, los baños siempre pueden abrirse desde el exterior, por las azafatas o sobrecargos que saben cómo hacerlo. Así que ni lo piensen…

2 El aire que circula por la cabina del avión no propagador de enfermedades

El aire que circula por la cabina del avión no propagador de enfermedades

Es cierto que si estamos en un habitación cerrada con muchas personas, luego de un tiempo uno comienza a percibir la sensacion de que el aire está viciado. Sin embargo, el aire que circula en los cabinas, pues… circula… Además, las aeronaves cuentan con equipos especiales los HEPA (High Efficiency Particulate Air) con unos filtros especiales, que evitan que los bacterias y microbios circulen en el avión. Estos filtros poseen una eficiencia de hasta el 99,99 %.

Lo que es verdadero es que las almohadas, cobijas y revistas, a menos que están envueltas en plástico sanitario, sí pueden contagiarnos enfermedades. Nada que el sentido común no nos lo diga, el usar una almohada que sido usado por cientos de extraños no es lo más recomendable.

3 Las visitas a la cabina de pilotos no están prohibidas

Después del 11-S las medidas de seguridad se han incrementado notoriamente, pero todavía es posible para los pasajeros que estén interesado (los niños sobre todo) visitar la cabina de los aviones. Usualmente, estas visitas quedan a criterio de las compañías aeronáuticas y de la disponibilidad de tiempo de los pilotos, que estarán más atareados durante el despegue que luego del aterrizaje.

Las visitas a la cabina de pilotos no están prohibidas

¡Después que el avión ha descendido es el mejor momento para echar un vistazo a la cabina de controles!

4 Los viajes en avión son seguros

Hay muchas mitos entorno a la seguridad de los vuelos en avión, y mucha gente que ya de por sí le teme al hecho mismo de volar.

Una de las tantas creencias falsas que circulan al respecto es que las posibilidades de sobrevivir a un accidente aéreo son casi nulas. Esto es falso, un estudio británico de la Agencia de Seguridad Nacional estableció que entre los años 1983 y 2000, en Estados Unidos 53.500 personas sufrieron un accidente de avión aéreo, sin embargo, la mayoría, el 95% sobrevivieron.

Dicho de otro modo, las posibilidades de morir en un accidente aéreo son de una en 60 millones. Es sabido que el avión es un medio de transporte muy seguro, mucho más seguro que viajar en automóvil, por ejemplo. No obstante el hecho que los medios de comunicación, le dediquen a los accidentes aéreos 60 veces más tiempo que a las muertes por SIDA, 6.000 veces más que a las muertes por cáncer, y 1500 veces más que a los accidentes automovilísticos, altera la percepción del público sobre el peligro.

5 No es posible abrir las puertas de un avión en la mitad del vuelo

Relacionado con el ítem anterior y alimentada por muchas escenas de cine, la fantasía de que alguien (algún maniático) pueda abrir la puerta del avión en pleno vuelo, está presente en la mente de muchas personas. En la realidad, esto es imposible por las mismas leyes de la física. La altura a la que vuelan los aviones comerciales más la velocidad a la que viajan, hacen que ni la persona más fuerte del mundo sea capaz de abrir la puerta de una cabina.

6 El alcohol no hace más efecto durante los viajes en avión

El alcohol no hace más efecto durante los viajes en avión

Lo cierto es que lo que determina qué tan intoxicado (embriagada) está una persona es la cantidad de alcohol en sangre. Durante un vuelo promedio la presión de la cabina es mucho menor a lo usual, lo que implica que habrá un descenso (mínimo) en la cantidad de oxígeno que llegará a nuestro torrente sanguíneo. ¿Qué significa esto? Que la sensación de embriaguez se puede incrementar, pero muy, muy poco. En otras palabras, si beben un trago no habrá diferencia a beberlo en un bar, pero si toman más de la cuenta no le echen la culpa al avión…

Imágenes cortesía de albertopveiga, eyeliam, WireLizard y Andres Rueda.